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miércoles, 16 de octubre de 2013

CAPITULO 3º LAS AVENTURAS DE UN CABALLLERO EN DISBER

Capitulo 3º


DONDE SE CUENTAN LAS RAZONES QUE PÁSO SANTI CON EL CABALLERO ANDATE CON OTRAS AVENTURAS DIGNAS DE SER CONTADAS.



Entramos a las ocho de la mañana a el Castillo de Disber como cada dia, sin nada nuevo que aconteciese digno de destacar, el día transcurría con cierta tranquilidad , mas a mi en la mesa me tenían, pero esta vez haciendo cestas, junto a a los Caballeros de la mesa alargada José Vte, y Tico, mas cinco mujeres , todas ellas atareadas con su trabajo sin descansar.
Han llegando el momento y como esta estipulado un descanso para tomar alguna hogaza de pan con lo que cada uno buenamente quiera o pueda.
Es pues que salimos a las afueras de las murallas de la ciudad, y como todos los dias desde que empezamos la batalla, paso ese transcendental momento junto con la guerreras transpaletistas, una simpática muchacha de las que llaman reponedora y que trabaja en mesa, y mi compañero de otros tiempos Antonio. Es pues como iba diciendo que allí estando y disfrutando de tan buena compañía, un pequeño reproche, me lanzo la guerrera Maricarme....
En estima os tengo caballero, pero habéis de saber que leyendo, lo que vos publicáis, confundida me siento, pues habéis puesto en mis labios palabras que creo yo no he pronunciado, ya que tan valerosa y guerrera como la que mas me considero, lo que no acepto por igual es que creáis que soy mal hablada, pues leila una palabras como que os ibais a hostiar, etc... que no es mi lenguaje, por lo que os pido una rectificación, o en cuyo caso me vera obligada a lanzaros una justa para la solucion.



Sorprendido me dejas gran guerrera Maricarmen, creerme que en mi no hubo ni hubiese intención de pensar que vos es mal hablada, al contrario y déjeme que le explique, que alguna palabreja si suelta, pero es fruto de su buen temperamento y alto nervio, lo que provoca que de sus labios algun taco salga, pero nunca se interpreta como algo feo y pecaminoso.... ¡ por San jorge! Va lame el cielo, muy al contrario, eso la hace de vos si acaso mas humana, y mas de grandeza, ya que como casi todas las mujeres de este castillo, son fervientes trabajadoras, en las guerreras se nota mas si acaso, la gran lucha que se ven envueltas todos los días, por llevar de un sitio para otro estos demonios, que llaman palets, ya que si alguno de sus maquinas se escapasen, ¡ Dios no quiera! Sabríamos lo que es una guerrera enfadada, por lo que es normal que alguna palabreja, como digo , mal sonante, se le escapase, pero tengame por seguro y siéntase orgullosa , que si acaso eso es algo en vos que no disgusta, pues a Dios le he consultado, sobre que opina de lo buen moza y guerrera que es vos, y el me a contestado, que como tiene el poder de hacer lo que quisiese, en su tiempo le dio tan buen temperamento, que si acaso le autorizase a decir algún taco, o palabreja, para que todos supieran que detrás de esa belleza hay toda una luchadora guerrera.
Mas bueno es vuestra merced – Dijo Maricarmen – para predicador que para caballero andante. De todo sabían y han de saber los caballeros andantes, Maricarmen – le conteste – por que caballero andante hubo en los pasado siglos, que si paraba a hacer un sermon o platica en un camino real, como si fuera graduado por la universidad de Paris, de donde se infiere, que nuca la lanza emboto la pluma , ni la pluma la lanza.

 En eso estábamos cuando la voz de Paqui ( jefa de una mesa, y avisadora del tiempo y el peligro ) se oyó a lo lejos decir , ¡ vamossss !. Todos empezamos a coger nuestras espadas ( cutex ) y entonces Lola y Maricarmen dijeron al tiempo. Vamos ahora de aquí y procuremos donde terminar con los palets. Pues quiera dios que sea en parte donde no haya , ni manteadores, ni fantasmas, ni moros encantados, que si los hay, como vos decís , daremos a el diablo el hato y el garabato. Pero – dijo Maricarmen – en sus escritos , no mienta ni diga que yo suelto tacos, por que no es del todo verdad. Sea como vos me pedís, y espero que solucionado la cuestión , no me lo tenga en consideración, y no se vea maltrecha nuestra amistad-- añadí – pues piense que a todas en gran estima tengo, y no quisiera yo por causas sin importancia en cuenta me lo echase al pelo, cada vez que vos pueda.
Tranquilo amigo andante, que este platica, es entre destacados amigos, y no se vuelva a mencionar, ya aclarado a quedado.

Despues de ese momento con las guerreras y ellos compañeros, volvimos a nuestro sitio de lucha, y estando yo en la mesa 10, haciendo cestas...... resultose que mi superior Carlos, tenia a todos los caballeros y guerreras , en la defensa del sótano, pero necesitaba que yo también con mi espada y fuerte brazo me uniese a la defensa. Por lo que llamaron a estar a en mi sitio a un Valeroso Caballero de fornido grande cuerpo, que “ devoraba” los palets como si los evaporase. 
 
Llego Santi , tan marchito y cansado , pues de otra mesa venia, donde un palizon ya se habían desayunado, que cuando le vi así, le dije ; Ahora me creerás Santi el bueno, que este castillo , es encantado sin duda, por que aquellos palets, que tan atrozmente tomaron pasatiempo contigo ¿ que podía ser si no diablos de otro mundo ? Y confirmo esto por que desde aquí , viendo como en la otra mesa vos acabasteis con todos los palets hasta completar el pedido, ahora os traen aquí a donde se lucha contra lo mismo, pues créame, que no es por mi gusto, que yo bien me quedaría aquí , pero ya sabéis como son las leyes de la caballería, que como ya muchas veces te he dicho , no consienten que caballero ponga entredicho una orden que le sea dada, y en este caso, la orden es que me baje a el sótano.
También yo me pongo en orden de caballería – dijo Santi – sea o no sea armado caballero , pero no puedo , aunque tengo para mi que aquellos que se holgaron conmigo , no son como vuestra merced dice, fantasmas encantados, mas bien palets de comida y bebida que hay que transformar en cestas.
¡ que poco sabes Santi ! , respondí – de achaque de caballeria, calla y ten paciencia , que día vendrá donde veas por vista de ojos cuán honrosa cosa es andar en este oficio. Si no dime ¿ que mayor contento puede haber en el mundo , o que gusto puede igualarse al de vencer una batalla , y al de triunfar de su enemigo que son esos diablos que vos llamáis tranquilamente palets. ?
Ninguno, sin duda alguna . Así debe ser , respondió Santi – puesto que yo no lo se, sólo sé que después que somos caballeros andantes , o vuestra merced lo es, jamas hemos vencido batalla alguna , que lo único que a habido ha sido palos y mas palos, puñadas y mas puñadas , llevando yo ventaja ya que mi sitio esta en mesa y vos... bueno vos no lo se, pero cuando hay que correr , para prepar un pedido nunca le tengo a mi lado, y ahora que vengo yo a esta mesa, para estar a su lado, maese Lorenzo, me dice que se marcha a no se que sitio.
Esa es la pena que yo tengo amigo Santi, y la que tu debes tener – respondi – pues a mi me llevan a peligros desconocidos y vos, aquí estan seguros, pues os dejo bien acompañado de toda esta gente, y me consta que a Jose Vte, vos ya lo conocéis. ¿ y entonces por que decis que yo también debo tener pena Maese Caballero ? Pregunto Santi con cierta extrañeza – Pues por eso – le explique – por que voy a correr peligros que desconozco y tal vez en el intento quede, y de mi no volvais a saber. En estos coloquios estaban cuando aparecio Mariangeles , una de las lugartenientes del castillo. Aun aquí caballero andante, le recuerdo que Carlos le esta esperando para luchar a su lado. ¡ Oh Santi ! Ya hablaremos en otro momento, pues ahora se a de ver el bien que me tiene guardado mi suerte; este es el día , digo en que se ha de mostrar tanto como en otro alguno el valor de mi brazo, y en que tengo de hacer obras que queden escritas en el libro de la fama por todos los venideros siglos .
Ande , ande vuestra merced y vaya a trabajar, y déjese de batallas – dijo Santi – que como sigamos así a vos lo encierran y a mi me abroquelan. Hicieronlo así, Santi se quedo en la mesa ocupando el lugar del Caballero andante, y este se bajo a el sótano , donde ya estaban sus compañer@s José , Miguel , Ana y Kati.... mas Carlos que es como mi capitán .
Monto en su caballo de hierro ( toro ) y a recoger palets se dispuso, poco a poco , por que el dolor de todos los huesos , no le dejaban sosegar, ni atender a darse prisa , quiso Carlos en averiguar que le pasaba diciéndole alguna cosa, y entre otras que le dijo fue lo que se dirá en el siguiente capítulo.






Una historia de    LORENZO ANDANTE


Para     El Motero Quijote